La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó motivaciones políticas a los bloqueos carreteros realizados este lunes por organizaciones agrícolas y transportistas, quienes protestaron contra la iniciativa de la Ley General de Aguas y otras demandas del sector. Las movilizaciones afectaron alrededor de 40 carreteras federales en 22 estados, algunas durante más de diez horas.
Sheinbaum defendió la reforma hídrica promovida por su gobierno, cuyo objetivo es reordenar concesiones que, según dijo, han permitido la privatización del agua en perjuicio del interés público. Aseguró que la iniciativa será abierta a ajustes durante los foros legislativos, pero negó que el Estado permitirá mantener “privilegios” de particulares.
Las protestas han tensado el discurso de estabilidad política del gobierno, ya que agricultores y transportistas denunciaron robos, extorsiones y problemas de seguridad en las carreteras, así como afectaciones económicas derivadas del retiro de concesiones de agua.
La mandataria cuestionó los bloqueos, señalando que existen mesas de trabajo tanto en Gobernación como en la Cámara de Diputados para atender las inconformidades. “No había razón para cerrar carreteras cuando hay diálogo abierto”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que no habrá uso de la fuerza para retirar los bloqueos, a pesar de que estas acciones constituyen un delito federal. Aseguró que su administración seguirá apostando por el diálogo e insistió en que algunos grupos buscan defender intereses particulares.
Las declaraciones de la presidenta se suman a las de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien también sugirió que detrás de las movilizaciones existen actores políticos que buscan frenar la reforma.






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