Un grave accidente ferroviario ocurrido la noche del domingo en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, dejó al menos 21 personas fallecidas y decenas de heridos, tras el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad que circulaban en sentidos opuestos.
El siniestro se registró poco después de las 19:30 horas, cuando un tren de la empresa Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid se salió de la vía, invadiendo el carril por el que transitaba un convoy Alvia con destino a Huelva, que avanzaba a aproximadamente 200 kilómetros por hora.
El impacto provocó que varios vagones del Alvia se precipitaran por un terraplén de hasta seis metros de altura, dejando escenas de gran destrucción y complicando las labores de rescate, en las que participaron cuerpos de emergencia, bomberos, Guardia Civil y personal médico.
Las autoridades confirmaron que entre las víctimas mortales se encuentra uno de los maquinistas, mientras que al menos 30 personas resultaron con heridas graves y fueron trasladadas a hospitales de Andalucía, donde reciben atención especializada.
Ante la magnitud del accidente, el Gobierno español activó un operativo especial y anunció la conformación de una comisión de investigación independiente para esclarecer las causas del descarrilamiento, considerado inusual debido a que la vía había sido renovada recientemente.
La circulación ferroviaria entre Madrid y varios puntos de Andalucía permanece suspendida, mientras continúan las labores de apoyo a víctimas y familiares, en un contexto de duelo nacional y revisión exhaustiva de las condiciones de seguridad ferroviaria.





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