El gobierno del estado de Texas declaró estado de desastre en los 254 condados de la entidad ante el riesgo de propagación del gusano barrenador del ganado, una plaga considerada de alto impacto sanitario y económico para la región. La medida fue anunciada por el gobernador Greg Abbott como acción preventiva frente a la cercanía de brotes detectados en territorio mexicano.
La decisión responde a la expansión reciente del parásito conocido científicamente como New World Screwworm, cuya presencia en el sur de México ha encendido alertas en Estados Unidos por su proximidad geográfica y su potencial capacidad de dispersión hacia el norte.
Autoridades y especialistas advirtieron que esta plaga representa una amenaza directa para la industria ganadera, ya que las larvas del gusano barrenador se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, provocando heridas graves que, sin tratamiento oportuno, pueden causar la muerte del ganado.
Con la declaratoria, el estado de Texas podrá activar recursos extraordinarios para reforzar la vigilancia zoosanitaria, fortalecer los controles fronterizos y coordinar acciones con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, especialmente en programas de control y erradicación del parásito.
Entre las medidas contempladas se encuentra la ampliación de la infraestructura para la producción y liberación de mosca estéril, una técnica probada para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador y frenar su propagación.
Organismos especializados subrayaron que la situación coloca la sanidad animal como un asunto de seguridad agroalimentaria regional y destacaron la importancia de una coordinación binacional basada en criterios científicos para proteger el comercio pecuario y las zonas libres de la plaga.





Deja un comentario