Rumbo al 8 de marzo de 2026 (#8M), en México persiste una deuda histórica y social con las mujeres, reflejada en la continuidad de la violencia de género. En 2025 se registraron 721 casos de feminicidio, lo que equivale a 1.8 casos diarios; además de una marcada brecha económica y la urgente necesidad de una justicia efectiva.
A pesar de los avances legislativos como la Reforma Constitucional para la Igualdad Sustantiva de las Mujeres, vigente desde el 2024, las movilizaciones de este año se centran en exigir un alto a la violencia feminicida, el derecho a la salud reproductiva y la justicia económica.
El 8 de marzo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer; en esta fecha, mujeres de distintos países, sin importar nuestras diferencias étnicas, culturales y sociales, nos unimos para reafirmar nuestra lucha. Desde hace más de cien años, los movimientos de mujeres han tomado las calles para exigir lo que por derecho nos corresponde. Alzando la voz, hemos logrado cambios importantes, como mejores condiciones de vida, el derecho al voto y la igualdad en el ámbito laboral.
En marzo de 1857, en plena Revolución Industrial, trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York, conocidas como “garment workers”, protagonizaron una protesta contra las duras condiciones laborales a las que estaban sometidas. Dos años después formaron su primer sindicato, y el 8 de marzo de 1908, volvieron a manifestarse para exigir mejores salarios, la reducción de la jornada laboral, el derecho al voto y la abolición del trabajo infantil. Estos eventos contribuyeron a consolidar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
En México existen leyes que reconocen nuestros derechos y aunque cada vez hay mayor reconocimiento de nuestro papel en la vida pública y en la toma de decisiones, todavía hay retos para lograr una igualdad real y erradicar la violencia que millones de mujeres viven en sus hogares, en las calles, en el trabajo y en las escuelas.
Aquí algunos puntos clave de la deuda con las mujeres en México:
-Violencia de género y feminicidios: La violencia contra las mujeres sigue siendo alta. El 70.1% de las mujeres de 15 años o más ha experimentado algún tipo de violencia (psicológica, sexual, física o económica). El #8M se mantiene como una exigencia de seguridad y un alto a la impunidad.
-Deuda económica y brecha de cuidados: Persisten brechas salariales, en promedio las mujeres ganamos 20% menos que los hombres y dedicamos más tiempo a tareas domésticas y de cuidados no remunerado. La justicia económica sigue siendo un “gran pendiente” que afecta nuestra autonomía.
-Justicia e impunidad: El Sistema de Justicia tiene una deuda histórica, especialmente en la reparación integral del daño a víctimas de violencia de género y en la investigación eficaz de feminicidios.
-Derechos reproductivos y diversidad: Feministas y colectivos continúan la lucha por el acceso al aborto seguro y la defensa de derechos de mujeres indígenas y afrodescendientes, grupos que enfrentan múltiples formas de violencia.
-Cabe destacar que este año se registran avances legislativos orientados a la igualdad sustantiva, como la posibilidad de decidir el orden de los apellidos de los hijos, una medida que rompe estructuras patriarcales. Asimismo, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó la Estrategia para la Prevención y Atención de la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, para el periodo 2026-2031; a fin de prevenir, atender y erradicar la violencia política, y garantizar nuestra participación plena y segura.
Te invito a seguir este espacio de reflexión con perspectiva de género.
Columna por:
Mtra. Adrienne Díaz Villanueva
Espacio Mujer





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