El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el sistema político de Cuba “está en sus últimos momentos” y reiteró que espera un cambio de régimen en la isla en el corto plazo. Las declaraciones fueron realizadas el sábado durante un encuentro en su club de golf en Doral, Florida, en el marco de la presentación de la alianza regional denominada Escudo de las Américas, una coalición integrada por 13 países latinoamericanos con gobiernos de derecha que busca fortalecer la cooperación contra el narcotráfico.
Trump vinculó sus afirmaciones con los recientes acontecimientos geopolíticos en la región, entre ellos la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro tras un ataque ocurrido el 3 de enero en Venezuela. El mandatario estadounidense sostuvo que la caída del apoyo económico venezolano debilita gravemente al Gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, lo que abriría la puerta a negociaciones con Washington para evitar nuevas sanciones.
El presidente estadounidense señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, lidera contactos con representantes del gobierno cubano para explorar una posible salida política. Según medios estadounidenses, la delegación de La Habana estaría representada por Raúl Rodríguez Castro, nieto del exmandatario Raúl Castro. Trump afirmó que él mismo participa en las conversaciones y que el gobierno cubano estaría interesado en alcanzar un acuerdo.
El mandatario aseguró que su administración no contempla el uso de la fuerza para forzar un cambio en la isla y que apuesta por presiones económicas y diplomáticas. En ese contexto, el 25 de febrero Washington permitió por primera vez en décadas el suministro de combustibles estadounidenses, como diésel, al sector privado cubano, pese al embargo económico que mantiene Estados Unidos contra Cuba desde hace más de 60 años.
De forma paralela, el Departamento de Justicia de Estados Unidos creó un grupo de trabajo para analizar posibles acusaciones federales contra funcionarios del gobierno cubano. La iniciativa replica una estrategia aplicada previamente contra líderes venezolanos, cuando Washington declaró a Maduro y a integrantes de su gobierno como “terroristas” y los vinculó con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
Mientras tanto, aliados regionales de Estados Unidos también han incrementado la presión diplomática sobre La Habana. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció la expulsión de la misión diplomática cubana en Quito tras acusaciones de espionaje, en un contexto de cooperación militar con fuerzas estadounidenses para combatir el llamado “narcoterrorismo”. Trump afirmó que, aunque su prioridad inmediata es el conflicto con Irán, el escenario cubano será abordado en las próximas semanas.





Deja un comentario