La búsqueda de Marco Antonio Sauceda Rocha concluyó tras más de siete años, luego de que autoridades confirmaran que los restos localizados recientemente en Hermosillo corresponden al joven desaparecido en 2019.
El martes 31 de marzo de 2026, la activista Ceci Patricia Flores Armenta recibió la notificación oficial, cerrando un periodo de 2 mil 523 días de incertidumbre para su familia.
La identificación fue realizada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora mediante pruebas de ADN, tras el hallazgo efectuado el pasado 24 de marzo por el colectivo Madres Buscadoras de Sonora. Los restos óseos, junto con prendas de vestir, fueron encontrados en la carretera 26, que conecta Hermosillo con Bahía de Kino, una zona donde frecuentemente se reportan hallazgos relacionados con desapariciones.
Desde el momento del descubrimiento, la familia tuvo indicios de que podría tratarse de Marco Antonio, quien tenía 31 años al momento de su desaparición. De acuerdo con los reportes, el joven fue privado de la libertad por un convoy armado en una zona rural de Hermosillo, junto con su hermano menor, Jesús Adrián Sauceda Rocha. Horas más tarde, el menor fue liberado, mientras que Marco Antonio no volvió a ser visto con vida.
Milagros Valenzuela Flores, hermana de la víctima, señaló que durante años la familia mantuvo la esperanza de encontrarlo con vida; sin embargo, la confirmación permite cerrar un largo periodo de incertidumbre. La velación se realizó el mismo 31 de marzo en Bahía de Kino, y su sepultura está prevista para el jueves 2 de abril.
Este caso se suma a la crisis de desapariciones en el país. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en México hay 132 mil 759 personas desaparecidas. En Sonora se contabilizan 5 mil 888 casos, mientras que en estados vecinos como Sinaloa la cifra asciende a 6 mil 959.
El hallazgo también pone en evidencia el papel fundamental de los colectivos de búsqueda. Madres Buscadoras de Sonora, fundado por Ceci Flores, ha logrado la localización de cientos de restos humanos en distintas zonas del estado, en muchos casos ante la falta de resultados oportunos por parte de las autoridades.
La confirmación del caso de Marco Antonio no solo representa un cierre para su familia, sino también un recordatorio de la persistente crisis humanitaria que enfrentan miles de familias en México, quienes continúan buscando a sus seres queridos.






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