Ataque a avioneta en Chihuahua evidencia expansión de la violencia del crimen organizado en México

El ataque armado contra una avioneta tipo Cessna registrado el 10 de abril de 2026 en la sierra de Chihuahua puso en evidencia el alcance territorial de grupos del crimen organizado, incluso en regiones de difícil acceso. El incidente ocurrió en los límites con Sinaloa y Durango, en una zona serrana caracterizada por su aislamiento geográfico.

El fiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno señaló que, hasta el momento, no existen antecedentes de ataques dirigidos contra personal minero en la zona, por lo que una de las principales líneas de investigación apunta a que el incidente pudo tratarse de una confusión. Explicó que la región se encuentra inmersa en una disputa entre grupos del crimen organizado, lo que incrementa el riesgo de este tipo de agresiones erróneas en medio del conflicto.

De acuerdo con reportes preliminares, la aeronave realizaba labores de inspección minera en el municipio de Guadalupe y Calvo cuando fue atacada con armas de alto calibre desde tierra. A bordo viajaban un empresario minero de origen inglés, dos geólogos estadounidenses y un piloto mexicano, quienes solicitaron auxilio tras detectar daños en la unidad que provocaron fuga de combustible.

El piloto logró realizar un aterrizaje de emergencia en una pista de terracería en Santa Rosalía de Carrizales, en las inmediaciones del Cerro Mohinora. Sin embargo, tras descender, los tripulantes detectaron la presencia de un dron, presuntamente operado por el mismo grupo armado, lo que los obligó a internarse en la zona montañosa para resguardarse.

Minutos después, el dron lanzó explosivos que destruyeron completamente la avioneta, lo que refleja el uso de tecnología por parte de organizaciones criminales en regiones apartadas. Este tipo de ataques ha sido documentado en otros puntos del país, principalmente en áreas con presencia de disputas territoriales.

Elementos del Ejército mexicano desplegaron un operativo aéreo desde Badiraguato, Sinaloa, logrando ubicar a los tripulantes y trasladarlos a un lugar seguro. Aunque las personas resultaron ilesas, el hecho subraya las condiciones de riesgo en zonas donde convergen actividades económicas y presencia del crimen organizado.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *