La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo solicitó la intervención de las autoridades federales para inspeccionar los delfinarios del estado, luego de recibir denuncias de organizaciones ambientalistas sobre la presunta reproducción de cetáceos en cautiverio, una práctica prohibida desde la reforma a la Ley General de Vida Silvestre, aprobada en junio de 2025.
El titular de la SEMA, Óscar Rébora, informó que ya se notificó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Procuraduría estatal para que realicen las diligencias correspondientes. “Estamos en espera de que se atiendan las denuncias y se verifique el cumplimiento de la ley”, señaló, destacando que el bienestar de los animales debe ser prioridad en todos los centros del estado.
Como parte de las acciones, la Profepa estableció un plazo hasta el 14 de octubre para que los delfinarios entreguen a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) un inventario completo de los mamíferos marinos bajo su resguardo, especificando si hay hembras gestantes o nacimientos recientes. Cualquier ejemplar nacido después de la reforma no podrá ser objeto de lucro directo o indirecto.
La SEMA también propuso crear un “registro espejo” estatal que permita cotejar la información local con la que mantiene la federación, con el fin de garantizar transparencia y evitar discrepancias en los datos sobre los ejemplares. Este esfuerzo busca fortalecer la vigilancia ambiental y asegurar un trato digno y responsable hacia los mamíferos marinos que viven en cautiverio.
Con 17 de los 34 delfinarios del país, Quintana Roo es el estado con mayor presencia de estos centros. La aplicación de la nueva ley marca el inicio de una transición hacia modelos de conservación y educación ambiental, donde el respeto a la vida marina sea el eje central.






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