Las condiciones en las que permanecen nueve delfines dentro de un delfinario clausurado en Cancún han abierto un nuevo debate sobre el bienestar de estos animales y la posibilidad de recurrir a la eutanasia en aquellos ejemplares que enfrenten enfermedades graves o un sufrimiento irreversible.
Los nueve cetáceos permanecen en las instalaciones de Dolphin Discovery Ventura Park, clausuradas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) desde octubre de 2025. Entre ellos se encuentra Mincho, un delfín de 36 años que perdió la vista y presenta cáncer en la lengua. También están Squalo, de 38 años; Oceania, de 36; Satu, de 31; Solei, de 28; Solomon, de 21; Diego, de 19; Flex, de 18, y Apolo, de 13 años.
La organización Veeleaf documentó durante varias horas el comportamiento de los ejemplares mediante grabaciones aéreas realizadas en julio. De acuerdo con los activistas, las imágenes muestran a los delfines permaneciendo largos periodos inmóviles dentro de las albercas y con poca interacción humana. La organización sostiene que algunos presentan señales de estrés y cuestiona las condiciones en las que viven mientras continúan bajo resguardo.
El caso de Mincho fue uno de los antecedentes que impulsaron la llamada Ley Mincho, aprobada en 2025, que modificó las disposiciones sobre el manejo de mamíferos marinos en cautiverio y busca que los ejemplares que actualmente permanecen en instalaciones de este tipo sean la última generación mantenida bajo estas condiciones.
Ante la falta de santuarios especializados en México para recibir a los animales, activistas plantearon que debe buscarse una solución para garantizar su bienestar. Entre las alternativas mencionadas se encuentra la eutanasia para aquellos ejemplares cuyo estado de salud y calidad de vida así lo ameriten.
La propuesta también ha sido considerada como un tema que debe abrirse a discusión por parte de la Profepa. Gustavo Ampugnani, director general de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros del organismo, reconoció que los delfines pueden presentar tristeza y depresión debido a que son animales sociales y viven en espacios reducidos en comparación con sus condiciones naturales. (Oaxaca Noticias)
Sin embargo, la autoridad señaló que, de acuerdo con los reportes de monitoreo, los ejemplares se encuentran estables en términos de salud y que se mantiene vigilancia sobre la calidad del agua. También reconoció que actualmente México no cuenta con la infraestructura necesaria para establecer un santuario de delfines que permita mejorar sustancialmente las condiciones de estos animales.






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