La falta de atención y acompañamiento de los padres está dejando a niños y jóvenes expuestos al uso excesivo del celular y la inteligencia artificial (IA), herramientas a las que recurren para llenar vacíos emocionales, mientras aumentan los problemas de aislamiento, ansiedad y conductas agresivas, advirtió el Colegio de Psicólogos de Quintana Roo.
Arlene Guadalupe Rivero Fernández, presidenta del Colegio de Psicólogos de Quintana Roo (Copsiqroo), señaló que siete de cada 10 jóvenes recurren a la inteligencia artificial, en un contexto donde la violencia se ha normalizado y las relaciones personales pierden espacio frente a las interacciones digitales.
Explicó que algunos menores encuentran en estas herramientas una forma de sentirse escuchados y comprendidos, ante la percepción de que no reciben suficiente atención en su entorno familiar. Sin embargo, la sustitución del contacto cara a cara por la interacción tecnológica puede profundizar el aislamiento y dificultar el desarrollo de habilidades para resolver problemas y manejar sus emociones.
La preocupación no se limita al tiempo que pasan frente a las pantallas, sino al papel que los dispositivos pueden ocupar cuando no existe suficiente supervisión adulta.
El acceso inmediato a respuestas y la sensación de interactuar sin ser juzgados pueden convertir a la inteligencia artificial en un refugio emocional, aunque no sustituye el acompañamiento de familiares ni la atención de profesionales de la salud mental.





Deja un comentario