La excandidata presidencial Xóchitl Gálvez Ruiz reconoció la apertura del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hacia la producción de gas mediante fracking, y señaló que este cambio representa un paso necesario en el contexto energético actual.
Gálvez explicó que, aunque el fracking es un método con impacto ambiental, existen tecnologías de nueva generación que permiten reducir sus efectos. Asimismo, destacó que esta técnica podría contribuir a disminuir la dependencia de México respecto al gas natural importado.
En su posicionamiento, la exsenadora señaló que el país enfrenta una coyuntura internacional compleja, derivada de factores como la crisis energética global, por lo que consideró relevante replantear decisiones anteriores en materia energética.
También indicó que la implementación del fracking requeriría una inversión estimada de entre 35 mil y 45 mil millones de dólares anuales durante los próximos 10 años, además de la participación de la iniciativa privada, dado el nivel técnico que implica este tipo de explotación.
El debate sobre esta técnica se mantiene abierto, debido a los retos ambientales, económicos y de infraestructura que conlleva, así como a la necesidad de establecer regulaciones claras para su aplicación en el país.






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