Los hogares de Quintana Roo, Yucatán y Campeche están por dejar atrás la tarifa de verano de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), un esquema que amplía los rangos de consumo durante los meses de mayor calor. El beneficio estará vigente hasta el 31 de octubre de 2026.
A partir del 1 de noviembre, los usuarios comenzarán a recibir el cobro bajo las condiciones de la temporada fuera de verano, de acuerdo con la tarifa doméstica correspondiente a cada domicilio. El cambio es relevante para la región debido al uso frecuente de aire acondicionado y ventiladores durante buena parte del año.
La tarifa de verano se aplica de manera automática, por lo que las personas usuarias no necesitan realizar ningún trámite para recibir el beneficio. Su objetivo es ampliar los rangos de consumo que pueden cobrarse a precios más bajos durante la temporada de altas temperaturas.
El final de la tarifa de verano no representa un aumento general e inmediato en el precio de la electricidad. Lo que cambia es el esquema de cobro: durante la temporada cálida existen rangos de consumo más amplios antes de llegar a niveles de tarifa más elevados. Al terminar el periodo, esos rangos se reducen, por lo que un hogar que mantenga un consumo elevado podría pagar más aunque su consumo no cambie considerablemente.
Entre las tarifas domésticas se encuentran la 1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F, con rangos de consumo que van desde 250 hasta 2 mil 500 kilowatts-hora mensuales, dependiendo de la clasificación climática de cada localidad. La tarifa correspondiente aparece en el recibo de electricidad.
Para reducir el consumo antes de la temporada fuera de verano, se recomienda dar mantenimiento a los aires acondicionados, limpiar sus filtros, mantenerlos alrededor de 25 grados, apagar luces y aparatos que no estén en uso, aprovechar la ventilación natural y utilizar focos LED. De acuerdo con la información proporcionada, por cada grado que se reduzca la temperatura del aire acondicionado, su consumo puede aumentar entre 4% y 6%.






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