Organizaciones ambientalistas y colectivos ciudadanos manifestaron su preocupación por el decreto federal que permite al Puerto de Loreto, en Baja California Sur, operar como puerto de altura, lo que abriría la puerta al arribo de cruceros y embarcaciones internacionales de gran calado en una zona considerada santuario natural de la ballena azul.
La medida, publicada el pasado 10 de abril de 2026, ha generado rechazo entre asociaciones civiles, prestadores de servicios turísticos y habitantes de Loreto, quienes advierten posibles afectaciones ambientales y económicas en la región.
De acuerdo con la coalición “¿Ballenas o Gas?”, integrada por más de 40 organizaciones, el ingreso de megacruceros podría alterar el hábitat de la ballena azul debido al ruido submarino, el tráfico marítimo y la posible contaminación derivada de descargas de agua de lastre. También señalaron riesgos por colisiones con embarcaciones y afectaciones al ecosistema marino del Parque Nacional Bahía de Loreto.
Además del impacto ambiental, colectivos locales sostienen que el turismo masivo podría perjudicar la economía regional, actualmente basada en actividades de bajo impacto como el avistamiento de ballenas, la pesca y el turismo ecológico. Según datos citados por organizaciones ambientalistas, el turismo de naturaleza deja una mayor derrama económica para la comunidad local en comparación con los pasajeros de cruceros que permanecen pocas horas en el destino.
Por otro lado, autoridades portuarias han defendido el decreto al considerar que permitirá fortalecer la conectividad marítima y atraer nuevas oportunidades económicas para Loreto, al ampliar las capacidades operativas del puerto y recibir embarcaciones internacionales.
Mientras tanto, ciudadanos, organizaciones ambientales y algunos actores políticos han solicitado al Gobierno Federal revisar o revertir la decisión, argumentando que la zona cuenta con reconocimiento ambiental y una importante biodiversidad marina que debe ser protegida.






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