Como parte de la estrategia nacional para erradicar el gusano barrenador del ganado (GBG), las autoridades sanitarias comenzaron la liberación de moscas estériles en distintas regiones del país. La medida forma parte de un programa de control biológico impulsado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), con el objetivo de reducir la propagación de esta plaga sin recurrir al uso de insecticidas o productos químicos.
La estrategia se basa en la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método utilizado desde hace más de 60 años en distintos países. Para ello, las moscas macho son criadas en la Planta Productora de Moscas Estériles, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, donde son esterilizadas mediante radiación controlada antes de ser liberadas en las zonas afectadas.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para no aplastar ni aplicar insecticida a las moscas verdes, ya que estas son parte del programa sanitario. Se distinguen por su color verde fosforescente, ojos anaranjados y por medir aproximadamente el doble del tamaño de una mosca común. Al ser estériles, cuando se aparean con las hembras fértiles impiden que se desarrollen nuevas generaciones del insecto.
En contraste, las moscas fértiles presentan un color azul intenso o verde metálico brillante, también tienen ojos anaranjados y son de mayor tamaño. Estas sí pueden reproducirse y depositar sus huevos en heridas de animales e incluso de personas, donde las larvas provocan la enfermedad conocida como miasis, una de las principales afectaciones ocasionadas por el gusano barrenador.
De acuerdo con la Sader, esta estrategia de control biológico contempla la liberación de entre 2 mil y 4 mil moscas estériles por milla cuadrada, manteniendo una proporción de 10 moscas estériles por cada mosca silvestre. Con la colaboración de la ciudadanía y la correcta aplicación del programa, las autoridades esperan reducir significativamente la población del gusano barrenador y proteger la ganadería nacional.





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