El Gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este viernes 9 de octubre de 2026 la eliminación temporal de impuestos federales a la gasolina durante 30 días, en medio del aumento internacional de los precios del petróleo y a poco más de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre. La medida representa una reducción fiscal equivalente a 0.89 reales por litro, alrededor de 0.18 dólares.
La decisión busca contener el encarecimiento de los combustibles y limitar su impacto en el costo de vida. El Gobierno también amplió los apoyos destinados a importadores de diésel, combustible utilizado de manera predominante en el transporte de carga. La Presidencia brasileña justificó las medidas por la presión sobre el abastecimiento y el aumento de los precios internacionales.
De acuerdo con información publicada por medios brasileños, el paquete contempla además mantener los apoyos al etanol y aumentar la subvención a la importación de diésel. El costo fiscal estimado de las medidas puede alcanzar los 5 mil 200 millones de reales en 30 días, según el medio brasileño UOL, que citó los cálculos del programa.
La decisión se anuncia durante la campaña rumbo a la segunda vuelta electoral, en la que Lula se enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Durante la campaña, Bolsonaro ha cuestionado el costo de vida y criticó la política de combustibles del Gobierno. Tras el anuncio, calificó la medida de irresponsable y advirtió sobre un posible aumento posterior en el precio del diésel.
El contexto económico también representa un desafío para la administración brasileña. Según los datos citados en los reportes sobre la medida, la inflación registró un aumento de 0.82% en septiembre y acumuló 4.58% en los últimos 12 meses, por encima del límite superior de la banda de tolerancia oficial, situada en 4.5%.
El impacto final de la reducción dependerá de su aplicación y de cuánto se traslade a los precios que pagan los consumidores. La medida combina un objetivo de alivio temporal ante el encarecimiento de los combustibles con un debate sobre su costo fiscal, en plena contienda por la Presidencia de Brasil.
Con información de El Economista






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