La organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) Latino solicitó a los gobiernos de Quintana Roo y de México la creación del primer santuario costero para delfines del país, como medida complementaria a la reciente Ley Mincho, que restringe diversas actividades relacionadas con estos mamíferos marinos en cautiverio.
La legislación prohíbe la reproducción de nuevos delfines en cautiverio, los espectáculos con trucos, los programas de nado con delfines y su permanencia en tanques de concreto. Sin embargo, los ejemplares que actualmente viven en esas instalaciones podrán permanecer ahí si no se habilitan espacios alternativos para su resguardo.
La propuesta de PETA plantea establecer un santuario marino en la costa de Quintana Roo, donde los delfines puedan vivir en condiciones más cercanas a su entorno natural, con amplias áreas de nado, interacción con otros ejemplares y atención veterinaria especializada, sin actividades de entretenimiento para visitantes.
De acuerdo con la organización, alrededor del 50 % de los delfinarios de México se ubican en Cancún, Playa del Carmen y Cozumel, lo que convierte a Quintana Roo en una entidad estratégica para desarrollar un proyecto de este tipo. PETA sostiene que los delfines en cautiverio presentan problemas como estrés crónico, lesiones, quemaduras solares y una menor esperanza de vida en comparación con aquellos que viven en libertad.
La organización informó que la petición para impulsar este santuario permanece abierta al público mediante una campaña digital en su plataforma oficial, con el objetivo de promover un modelo de conservación y bienestar animal alineado con las nuevas disposiciones legales y las tendencias internacionales de turismo sustentable.






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